16 abril 2008

Un niño corrige unos calculos erroneos de la NASA

Actualización: La NASA desmiente la noticia
No hemos mantenido ninguna correspondencia con este joven y esta historia es absurda, una broma, o ambas cosas. Durante su aproximación a la Tierra de 2029 Apophis llegará a unos 38.900 kilómetros de esta, ciertamente por debajo de la altura geosíncrona de 42.240 kilómetros. De todos modos, el asteroide cruzará el cinturón ecuatorial a una distancia de 51.000 kilómetros - muy por encima de la distancia geosíncrona. Dado que la incertidumbre acerca de la posición de Apophis es de unos 1.500 kilómetros, Apophis no se aproximará a ningún satélite. Apophis tampoco cruzará el plano orbital de la Luna a la distancia de la órbita de la Luna con lo que tampoco podrá chocar con esta.


Para cualquier alumno, existen pocas cosas más gratificantes que corregir a su profesor. Muy pocas. Quizá sacarle los colores a una persona o institución cuya autoridad esté por encima de la del maestro. La NASA, por ejemplo.


Nico Marquardt acaba de hacerlo. El adolescente de 13 años, alumno de un instituto alemán, acaba de dejar en ridículo a la agencia espacial norteamericana. Los cálculos de los científicos sobre la probabilidad de que un asteroide choque contra la Tierra estaban errados. Los buenos eran los del pequeño Marquardt.

A partir de sus observaciones en el telescopio del Instituto de Astrofísica de Potsdam (AIP), el estudiante concluyó que la posibilidad de que el asteroide
Apophis colisionara con el planeta era de uno sobre 450. Los cálculos de la NASA, en cambio, hablaban de que el riesgo de impacto era muchísimo menor, de 1 sobre 45.000, así que, a través de la Agencia Espacial Europea, el organismo estadounidense ha reconocido su error.

EL FACTOR OLVIDADO
Hubo algo que Marquardt, completamente solo y ayudado por el telescopio, tuvo en cuenta y todos los científicos de la NASA no: el peligro de choque de Apophis contra uno o varios de los 40.000 satélites con los que se cruzará hasta que pase cerca de la Tierra, algo anunciado para el 13 de abril del 2029.

Si el asteroide colisionara con uno de estos satélites, su trayectoria cambiaría y aumentarían las posibilidades de que se topara con el planeta en su siguiente paso cercano a este, previsto para el 2036.

De ser así, de haber finalmente colisión, Apophis -una bola de hierro e iridio de un diámetro de 320 metros y cerca de 200 millones de toneladas de peso- caería, de acuerdo tanto con los datos de la NASA como con los del joven Marquardt, sobre el océano Atlántico.

El choque desencadenaría ondas monstruosas, así como masas extremadamente densas de polvo que ensombrecerían la atmósfera durante un tiempo indeterminado. Suena apocalíptico y existe una posibilidad sobre 450 de que esto finalmente ocurra. Gracias a los cálculos de Nico Marquardt, de 13 años.

Fuente: El Periodico

4 comentarios:

Wis_Alien dijo...

Vaya atontaos que están estos de la NASA. Confundirse en algo tan sin importancia como el posible impacto de un asteroide. En fin...

Por cierto te he dejado un premio en mi blog ;)

Iñaki dijo...

¡Qué crack el niño! ¿Ya lo habrán fichado entonces?

Iñaki dijo...

Pues va a ser que no... Nos la han metido doblada.

_Ar7yK_ dijo...

jajaj vaya tela...gracias iñaki ;)